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Información para los medios

Definición

La Coalition Against Stalkerware lo define como un software, puesto a disposición directamente de las personas, que permite a un usuario remoto monitorizar las actividades en el dispositivo de otro usuario sin el consentimiento de este último y sin una notificación explícita y continua a dicho usuario, con el fin de facilitar de forma intencionada o no la vigilancia de la pareja íntima, el acoso, el abuso, el acecho o la violencia. Nota: nosotros no consideramos que el usuario del dispositivo haya otorgado su consentimiento cuando las aplicaciones requieren solamente el acceso físico al dispositivo, desbloquear el dispositivo o iniciar sesión con el nombre de usuario y la contraseña del usuario para instalar la aplicación.

Algunas personas se refieren al Stalkerware como “spouseware” o “creepware’” (virus del acosador o software para cónyuges, todos ellos aplicaciones de espionaje legal), mientras que el término Stalkerware se utiliza también de forma coloquial para hacer referencia a cualquier aplicación o programa que invade o se percibe como que invade la privacidad de una persona; nosotros creemos que una definición concisa y restrictiva es de gran importancia dada la utilización del Stalkerware en situaciones de abuso de la pareja íntima.

También somos conscientes de que hay aplicaciones legítimas y otros tipos de tecnología que pueden intervenir en estas situaciones, y de que es frecuente que suceda.


La escala del problema

La Coalition considera que el stalkerware es un problema cada vez mayor.
Las organizaciones sin ánimo de lucro están experimentando un aumento en el número de supervivientes que buscan ayuda con el problema:
  • Los hallazgos de la Segunda Encuesta Nacional sobre violencia doméstica y abuso tecnológico en Australia realizada por WESNET con la ayuda de Delanie Woodlock e investigadores de la Universidad Curtin University, muestran que el 99,3 % de los profesionales de asistencia a las víctimas tienen clientes que sufren abuso facilitado por la tecnología, y que la utilización de cámaras de vídeo ha aumentado un 183,2 % entre 2015 y 2020.
  • Según un estudio sobre la violencia cibernética en las relaciones íntimas, conducido por el Centre Hubertine Auclert en Francia, el 21 % de las víctimas han experimentado stalkerware en manos de sus parejas abusadoras y el 69 % de las víctimas han tenido la sensación de que su pareja había accedido de alguna forma oculta a su información personal en su teléfono móvil.
  • En Alemania, durante varios años, los centros de asesoramiento a mujeres y los centros de crisis en caso de violación (bff) han notado un aumento en el uso de stalkerware en las relaciones de pareja.
  • En Estados Unidos, los casos de acecho y abuso afectan a aproximadamente entre seis y siete millones y medio de persona al año en el país, y una de cada cuatro víctimas han comunicado sufrir acoso y acecho mediante algún tipo de tecnología, según el Stalking Prevention Awareness & Resource Center (SPARC).
Las empresas de ciberseguridad están detectando un aumento consistente en estas aplicaciones dañinas (según han informado en noviembre de 2020):
  • Debido a la expansión del Covid-19 a principios de 2020 y con más y más países llevando a cabo confinamientos para luchar con la pandemia, F-Secure experimentó un importante aumento en las detecciones de stalkerware a partir de marzo. Si bien las detecciones disminuyeron a principios de verano, se dispararon de nuevo hacia el final del período vacacional y hemos cuadriplicado los casos de detección de stalkerware durante los meses de agosto y septiembre en comparación con los meses anteriores. Cerberus es el stalkerware más detectado, con un 52 por ciento de las detecciones en dispositivos móviles únicos. Publicitado como una aplicación antirrobo, el stalkerware permite instalar un programa de acecho en un dispositivo Android que no se puede eliminar y que realiza un seguimiento a la ubicación del dispositivo, toma fotografías y capturas de pantalla, así como grabaciones de audio.
  • En 2019, Kaspersky detectó un aumento anual del 67 % en la utilización de stalkerware en dispositivos móviles de sus usuarios a nivel global. El número de instalaciones de stalkerware a nivel mundial durante los diez primeros meses de 2020 (entre enero y octubre) supusieron en total más de 48 500, cantidad que se acerca al total (casi 52 000 instalaciones) observado en el mismo período en el año 2019.
  • Según Malwarebytes, si bien estas aplicaciones siempre han supuesto una importante amenazas para los usuarios, los confinamientos que se han vivido a partir de marzo de 2020 resultaron en un dramático aumento en su utilización. Malwarebytes registró un aumento pico desde el 1 de enero al 30 de junio, con un aumento del 780 por ciento en las detecciones de aplicaciones de vigilancia, y un aumento del 1677 por ciento en las detecciones de spyware. Aunque las detecciones se redujeron a partir de julio, los números nunca volvieron a ser los vistos en el mes de enero. Desde el 1 de enero al 31 de octubre, Malwarebytes registró un aumento del 584 por ciento en sus detecciones de aplicaciones de vigilancia, y un 1044 por ciento en las detecciones de spyware. En general esto representa más de 43 000 detecciones de aplicaciones de vigilancia en los diez primeros meses de 2020.
  • Además, una reciente encuesta realizada en el Reino Unido por Certo Software ha mostrado que solamente el 31 % de las personas vigiladas eran conscientes de que espitar el teléfono de otra persona es algo ilegal.
A las organizaciones sin fines de lucro les preocupa la tendencia:
  • Clémence Pajot, Director, Centre Hubertine Auclert (Francia): “El stalkerware es una fuente importante de peligro y sufrimiento para las víctimas. La Coalición es una gran oportunidad para aunar la experiencia del sector de seguridad de TI y las ONG especializadas en la violencia contra mujeres. Esta sinergía a nivel internacional será muy fructífera a la hora de desarrollar las mejores soluciones posibles para proteger a las víctimas”.
  • Eva Galperin, directora de ciberseguridad, Electronic Frontier Foundation (EE. UU): “Si algo he aprendido es que los datos se fugan. Son como el agua. Llegan a lugares a los que no quieres que lleguen. Tus familiares y amigos proporcionan información sobre ti. Vas a una fiesta, y alguien te etiqueta para mostrar que estuviste allí. Y esta es una de las formas mediante las cuales los abusadores recopilan información sobre ti que de otra forma no podrían saber”
  • Alessandra Pauncz, directora ejecutiva European Network for the Work with Perpetrators of Domestic Violence (WWP EN): “Los efectos de la violencia cibernética sobre mujeres y jóvenes son devastadoras, agotadoras e interminables, debido a que forman parte de un continúo de violencia (tanto en línea como fuera) que les priva de su libertad. Tenemos que detener esto. Y necesitamos quitar estas mortales armas de las manos de los abusadores. ¡Necesitamos empezar a ver el stalkerware como un arma y acabar con él!”
  • Kim Tipsord, director ejecutivo, Illinois Stalking Advocacy Center (EE. UU.): “El acoso es impredecible y puede ser peligroso, y es por ello que es imperativo para los defensores de las víctimas que les ayuden a crear un plan de seguridad especial. La utilización del stalkerware en casos de abuso suele complicar los esfuerzos de realizar un plan de seguridad con las víctimas, dado que suele ser indetectable e, incluso cuando se sospecha, se disponen de recursos limitados disponibles para eliminarlo y evitar que se vuelva a instalar de nuevo. Colaborar con Coalition Against Stalkerware es un primer paso importante para conectar a los defensores de estas personas con profesionales de seguridad de TI de forma que podamos trabajar juntos para luchar contra este creciente problema”.
  • Deborah J. Vagins, presidenta y directora ejecutiva, National Network to End Domestic Violence (NNEDV) (USA): “En National Network to End Domestic Violence (NNEDV) estamos encantados con nuestra asociación con la Coalition Against Stalkerware. A través de nuestro proyecto Safety Net Project hemos descubierto que muchas víctimas de violencia doméstica experimentan espionaje, acoso, acecho, vigilancia y fraude por parte de parejas que utilizan stalkerware como herramienta de abuso, algo que puede tener un efecto muy duradero en la seguridad y protección de los supervivientes. Como uno de los miembros fundadores de la Coalición, reafirmamos nuestro compromiso con comprender y abordar esta táctica de abuso y de lograr que todo el mundo, incluidos los supervivientes, puedan utilizar la tecnología sin tener miedo de sufrir violencia”.
  • Horst Hinger, subdirector gerente WEISSER RING (Alemania): “Como organización de apoyo a las víctimas, sabemos que muchas personas sufren de acoso cibernético. Las personas afectadas raramente buscan ayuda, porque se sienten avergonzadas y se culpan a sí mismas. Las víctimas de stalkerware sufren especialmente por las enormes oportunidades digitales que hay disponibles hoy en día para los abusadores. No existe apenas refugio para las víctimas cuando los abusadores se han hecho con sus vidas digitales. Esto no solo limita su calidad de vida, sino que además crea una sensación de impotencia y la sensación de estar completamente a merced de otra persona. Incluso si el acoso no deja marcas visibles, las víctimas suelen sufrir fuertes síntomas de estrés psicológico, nosotros ayudamos a este tipo de supervivientes en nuestra organización. Según las estadísticas de crimen de la policía, se produjeron casi 19 000 casos de acoso en Alemania en 2018, 500 más que el año anterior. Este es el motivo por el cual hemos desarrollado la aplicación NO STALK junto con WEISSER RING Stiftung, para ofrecer a las víctimas una herramienta efectiva para documentar el acoso. Para nosotros, en WEISSER RING, es muy importante ofrecer apoyo a quienes sufren acoso. Lo hacemos mediante la aplicación para denunciar las acciones, pero principalmente mediante conversaciones personales y apoyo, por ejemplo, acompañándoles a la policía a denunciar. WEISSER RING tiene capacidad para ayudar a más de 700 víctimas de acoso al año. Nuestro compromiso cívico ayuda a las personas a rehacer sus vidas tras haber sido victimizadas.”
El stalkerware como fenómeno de género
  • Según el informe de investigación del Instituto Europeo de la Igualdad de Género “La ciberviolencia contra mujeres y niñas”, de 2017: “7 de cada 10 mujeres (70 %) que han sufrido acecho cibernético, también han sufrido al menos una forma de violencia física o sexual por parte de su pareja íntima”. Esto pone de relieve una tendencia alarmante de violencia de género que continúa en el abuso con ayuda de la tecnología y en línea.
  • Si bien se necesita más investigación sobre la naturaleza de género del uso de los programas de stalkerware, los datos disponibles ofrecen una imagen clara de que las principales víctimas de los abusos con ayuda de la tecnología son las mujeres, mientras que los que recurren a la violencia son en su mayoría hombres.
  • La relación entre la violencia en las relaciones íntimas de pareja, el género y el abuso con ayuda de la tecnología, como el uso de stalkerware, debe tener un claro eco en las políticas, la prevención y el trabajo con los perpetradores, el apoyo a las víctimas, así como en las campañas de concientización, las capacitaciones y la investigación.

Escribir acerca del Stalkerware

La utilización de aplicaciones de Stalkerware es una forma de abuso (algunos prefieren denominarlo violencia de pareja íntima) que puede sufrir un/una superviviente, y puede ser uno de los más utilizados. A la hora de ofrecer consejos y estrategias a las víctimas y supervivientes de Stalkerware o al hablar o escribir sobre el tema en público, es fundamental tener una comprensión básica del abuso doméstico, ya que las intervenciones bien intencionadas pero mal informadas pueden poner en peligro la seguridad de las víctimas. Un buen lugar en el que obtener información al respecto es el sitio web de NNEDV (en inglés) o en los sitios web de organizaciones similares en otros países. A continuación podrá ver algunas de las consideraciones de seguridad más importantes que deben tenerse en cuenta al comunicarse con las víctimas de Stalkerware.

La violencia de pareja íntima tiene sus raíces en el poder y el control, algo que va mucho más allá de los celos. Los/las supervivientes de abuso a menudo sienten que no tienen muchas opciones para irse, buscar ayuda o saber qué hacer, debido al control que el/la abusador/a a suele ejercer sobre las víctimas. Esto incluye dejar la relación (o cortar los lazos con una ex pareja abusiva) pero también tomar el control total de sus dispositivos personales. A menudo, dejar una relación abusiva o intentar recuperar el control puede ser el momento más peligroso para un/una superviviente y, a menudo puede conducir a que se produzca violencia o a una escalada de la misma.
Con frecuencia, los/las supervivientes no solo comparten una relación sino también el acceso a sus dispositivos con su pareja, especialmente si tienen cuentas compartidas. Si bien puede ser una buena práctica no compartir el código pin de un dispositivo con nadie, para muchos/as supervivientes no es seguro negarse a compartir sus códigos.

Los programas de seguridad, como los antivirus, pueden desempeñar un papel importante para que el usuario o usuaria sea consciente de la presencia de aplicaciones de Stalkerware en su dispositivo pero, para muchas víctimas, la eliminación de este tipo de programas puede resultar peligroso, ya que los/las abusadores pueden estar vigilándoles y el abuso podría intensificarse. En muchas ocasiones es complicado detectar la presencia de aplicaciones de Stalkerware y sugerir un bloqueo de seguridad puede no ser una solución fácil para un problema tan complicado. Esta sugerencia también podría dar una falsa sensación de seguridad.

Por estas razones, es importante recordar que el software de seguridad no puede servir como una “solución” única para las personas que creen que tienen una aplicación de Stalkerware instalada en sus dispositivos.

Si le piden directamente a usted o a su empresa “consejos” o “sugerencias” al respecto, debe ser sincero/a: no hay una solución única para este problema cargado de matices. En cambio, si alguien le plantea sus preguntas o desea hablar con un abogado, debe recomendarle que utilice la línea telefónica gratuita de organizaciones dedicadas a este problema y debe además recordarle que debe acceder a estos recursos desde un dispositivo seguro.

También es bueno señalar que la distinción entre el Stalkerware y otros métodos de rastreo de teléfonos móviles (tales como las cuentas compartidas o las aplicaciones utilizadas para localizar los teléfonos) no siempre está clara para los usuarios. Debido a que el/la acosador/a suele incluir la posibilidad de rastrear el historial de navegación y la ubicación del usuario, instar al usuario o usuaria a que acuda a la policía o decirle que visite un sitio web para obtener más información, no siempre es una buena idea.

Por último, hay ocasiones en las que el Stalkerware se agrupa con los programas espía utilizados por los gobiernos para espiar a personas específicas (por ejemplo, el programa espía Pegasus de la NSO). Aunque esto es un gran problema en sí mismo, los métodos y técnicas de los que disponen los gobiernos suelen ser considerablemente más sofisticados que los que tienen a su disposición los/las acosadores/as que compran aplicaciones de Stalkerware disponibles para su venta. Confluir los dos podría hacer que las víctimas y los/las supervivientes de Stalkerware se volviesen innecesariamente paranoicos/as.